sábado, 16 de febrero de 2013

Los vestidos del sumo sacerdote en el Eclesiástico


Los vestidos del sumo sacerdote es un tema teológico importante para entender  las especulaciones sobre los mediadores entre Dios y los hombres en el judaísmo del segundo templo. Un texto importante es ben Sira 49,15-50,26 (Eclesiástico) en su versión hebrea. Leemos en 50,1 que se describe al Sumo Sacerdote Simeón, hijo de Juan, como el más grande de los hermanos  y la belleza de su pueblo. Simón es la belleza del pueblo de Israel, expresión paralela a la belleza de Adán de 49,16. Se conecta, entonces, al Sumo Sacerdote Simón con Adán. Pero hay más, la palabra hebrea que ocupa el autor para hablar de belleza es tip´ert , la misma que ocupa para describir los vestidos del Sumo Sacerdote en 50,11 o los de Aaron en 45,8 (ver también Ex 28,2.40). Lo que se nos está diciendo es que los vestidos del sumo sacerdote coinciden con los vestidos de Adán. Que los primeros vestidos de Adán hayan pasado de generación en generación hasta Aarón  es una tradición bien atestiguada en las fuentes judías: jer.Meg. 1,11; Gen.Rab 20,12; 97,6; Num. Rab 4,8; Tanhuma B. Toledot 67; Bereshith 9; Aggadath Bereshith 42; FTP de Gn 48,22; PJ de Gn 27,15; Tanhuma Toledot 12; Midras Abkir de Gn 3,21. De una manera análoga, aunque no directa, recordemos  los textos qumránicos que hablan de la gloria de Adán como 1QS 4,23; CD 3,20; 1QH 17,15. Por lo demás recordemos al libro de los Jubileos donde se presenta a Adán como el primer sacerdote: Y el día en que salió del Jardín, ofreció Adán un buen aroma, aroma de incienso, gálbano, mirra y nardo, por la mañana cuando salía el sol, el día en que cubrió sus vergüenzas (3,27).

Más adelante, en ben Sira 50,5-11, se nos describirá la apariencia de Simón vestido como sumo sacerdote. Veamos el texto: Qué honorable cuando salía de la tienda asomando detrás de las cortinas 6 como estrella luciente entre nubes, como luna llena en día de fiesta, 7 como sol refulgente sobre el palacio real, como arco iris que aparece entre nubes, 8 como rama florida en las celebraciones, como azucena  en los manantiales de agua, como un retoño del Libano en los días de verano, 9 como incienso ardiendo sobre la ofrenda, como vasos de oro…con piedras preciosas engarzadas, 10 como olivo frondoso cargado de olivas, como árbol balsámico de espeso ramaje. 11  Cuando se cubría con los vestidos de gloria y vestía los trajes de belleza, cuando subía al altar glorioso haciendo honorable a la explanada del santuario. La apariencia del sumo sacerdote es descrita como honorable (nhdr), término que coincide con la descripción de éste subiendo al altar y haciendo honorable (wyhdr) la explanada del santuario. Pero, ¿a qué se refiere esta expresión? Entre otras cosas se utiliza para hablar de la gloria del cielo (43,1), la gloria de las estrellas (43,9).  Y sabemos que tanto el arcoíris y las estrellas son elementos que posteriormente se compararán con la apariencia del sumo sacerdote Simón (50,6.24). En otras palabras, el sumo sacerdote hace presente con sus vestidos la gloria de la creación (ver Aristeas 99).

Además fijémonos en los versículos 6-7 donde Simón es relacionado con la estrella luciente, con la luna, y finalmente con el sol. El resplandor de la luminosidad de estos cuerpos celestes se presenta de manera ascendente. Cada uno de estos cuerpos alaba el Nombre del Señor en el Salm 148,3. Es como si la creación manifestará sus alabanzas al Señor a través de los vestidos del sumo sacerdote.

También notemos que en el Salmo 89,38 Dios le promete a David que le establecerá como la luna, y que su trono será como el sol (89,37). El mismo David en 2Sam 23,4 compara al rey ideal de Israel con la luz de la mañana cuando el sol aparece. Esto sin nombrar que la famosa estrella que se elevará desde Jacob hace probable alusión a un rey en Israel (Num 24,17). De nuevo, estamos frente a la imagen real y sacerdotal del sumo sacerdote  reflejado en sus vestidos. Y esto estaría actualizando las promesas divinas, o en otras palabras, validando la alianza con davídica (45,15). Esta alianza se confirma con la imagen de Simón como el arcoíris entre las nubes de 50,7, que vendría a decir que el sumo sacerdote es la confirmación de la alianza al modo de Gn 9,13-17. Para más detalles: C.T. R. Hayward, The Jewish Temple, p. 41-50.