La Alianza de Noé (2)

La Alianza de Noé tiene ecos en distintos textos veterotestamentarios donde la promesa de no volver a destruir la tierra se ha convertido en el anhelo de volver a habitar una tierra en estado paradisíaco. Veamos, Os 2,20: Aquel día haré en su favor una alianza con los animales salvajes, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra. Arco y espada y armas romperé en el país, y los haré dormir tranquilos. Esta Alianza, como fue la de Noé, es el reverso a una situación de iniquidad que se vislumbra en la relación con la naturaleza en Os , 4 1-3. Luego tenemos a Is 24, 3-5; 33, 8-9; 11, 6-9. La dinámica es la misma, la tierra languidece debido al pecado del hombre (24, 3-5):  Languidece y se debilita la tierra, desfallece y se debilita el mundo, desfallecen el cielo y la tierra, 24,5: la tierra está profanada bajo sus habitantes, que violaron la ley, trastocaron el decreto, rompieron el pacto perpetuo. En Is 33, 8-9:  están destruidas las calzadas y ya no transitan caminantes. Ha roto la alianza, despreciando a los testigos y no respetando al hombre. Languidece y se marchita el país, el Líbano se decolora y queda mustio, el Sarón está hecho una estepa, están pelados el Basán y el Carmelo. Es la misma enemistad que se ve entre Adán y la tierra una vez que éste ha pecado. Ver también Is 11, 6-9 para ver cómo las promesas de Dios se convierten en palabras de salvación, sobre una tierra prometida, un Jardín del Edén, en la aspiración del pueblo de volver a conquistar y gobernar la tierra: Entonces el lobo y el cordero irán juntos, y la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león engordarán juntos; un chiquillo los pastorea;  11,7: la vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas, el león comerá paja como el buey. 11,8: El niño jugará en agujero de la cobra, la criatura meterá la mano
en el escondrijo de la serpiente. 11,9: No harán daño ni estrago por todo mi Monte Santo,
porque se llenará el país de conocimiento del Señor, como colman las aguas el mar. Fíjate en la misma dinámica en Jr 5, 22-25; 14,20-21; 33, 20-22. En el caso de  Ez 34, 25-30 hay una promesa de paz en relación a la creación que también nos recuerda a la Alianza Davídica, y al mandamiento de Dios multiplicarse y llenar la tierra.