El Apocalipsis de Sedrac sobre la envidia de los ángeles

Respecto a la rebelión de los ángeles que se niegan a adorar al Hombre (imagen de Dios) (aquí y aquí )encontramos este texto del Apocalipsis de Sedrac: Por tu voluntad fue desviado Adán, Señor mío. Tú ordenaste a tus ángeles adorar a Adán, pero aquel que era el primero de los ángeles desobedeció tu decreto y no lo adoró, y tú lo arrojaste porque desobedeció tu decreto y no se acercó a la hechura de tus manos. Si hubieras amado al hombre, ¿Por qué no diste muerte al diablo, el artífice de la iniquidad? (5,1-3). Ante tal recriminación Dios responde: ¿Por qué lanzas palabras contra mí, Sedrac? Yo formé a Adán, a su mujer, y al sol. Y dije: Miraos uno a otro, cómo es el resplandor. Y el sol y Adán eran del mismo estilo. Y la mujer de Adán era más resplandeciente en belleza que la luna, y se le dio como regalo la vida (7,5-7).  Este resplandor que ha perdido la primera pareja es el que espera a los justos al final de los tiempos cuando la historia se recapitule. En el 4Esdras se habla de cómo su rostro empezará a brillar como el sol, y cómo empezarán a asemejarse a la luz de las estrellas como sin corrupción…porque se gozarán con confianza, esperarán sin confusión y se alegrarán sin miedo, pues se aprestan a contemplar el rostro de Áquel a quien sirvieron en vida y del que comienzan a recibir la recompensa en gloria (7,97-98).