Ética dualista en Mateo y el TestAser

El dualismo escatológico y ético propio de algunas corrientes judías del período del segundo templo también se trasluce de manera clara en el apócrifo el Testamento de Aser (parte del Testamento de los doce Patriarcas). El hijo de Jacob comienza así su testamento, Oíd, hijos de Aser, a vuestro padre y os mostrare todo lo que es recto ante Dios. Dos caminos dio Él a los hombre, dos mentes, dos acciones, dos maneras de vida y dos fines. Por esta razón, todas las cosas existen por pares, una enfrente de otra. Hay dos caminos, del bien y del mal, y para ellos hay en nuestro pecho dos facultades que los juzgan (TestAser 1, 2-5).  La radicalidad ética de esta posición, también presente en Jesús (Mt 12,30), se muestra en la simplicidad y rectitud del sujeto (Mt 5,37), en contra de aquellos que tienen doble faz. Huid de la maldad, aniquilando al diablo con vuestras buenas acciones. Porque los de doble faz no sirven a Dios, sino a sus concupiscencias para agradar a Beliar y a los hombres que se les parecen (3, 2). La posición ética del autor se resume en los siguientes versículos: Atended también vosotros, hijos míos, a los mandamientos del Señor, siguiendo a la verdad con una sola faz. Los que tienen dos caras serán castigados doblemente, porque obran el mal y confraternizan con quienes lo hacen. Odiad a los espíritus del error, que luchan contra los hombres. Guardad la ley del Señor y no presentéis vuestra atención a lo malo como si de algo bueno se tratara. Considerad lo que es realmente bueno y conservadlo gracias a los mandamientos del Señor, volviéndoos hacia ello y fundando así vuestro descanso (6,1-3).