Creación- Alianza: El Himno de la creación en Eclo (2)

Una sección interesante del Eclo respecto a una alianza como término del proceso de creación está en el Himno de la creación 42,15-43,33 que también están ordenados en una secuencia de seis días. En el v. de entrada se nos dice: Voy a recordar las obras de Dios y a contar lo que he  visto:   por la palabra  de Dios son creadas sus obras y de su voluntad reciben su tarea. La referencia a la palabra de Dios  el autor hace referencia a Gn 1 donde ya en el v. 3 Dios va creando a través de su palabra. Luego de decir que los santos de Dios (ángeles) no bastan para contar las maravillas de Dios, el autor declara que Éste Sondea el Abismo y el corazón del hombre  (42,18) haciendo referencia a Gn 1,2. Después el autor hace referencia a la repetida frase del Gn 1 (Dios vio que era bueno) cuando pregunta:  Todas, una tras otra, muestran su belleza:¿quién se saciará de contemplar su hermosura? (42,25). 

En 43,1 Ben Sira se mueve al segundo día de la creación cuando Dios separa las aguas de arriba de las de abajo: El firmamento límpido es belleza del cielo, la bóveda celeste es espectáculo majestuoso. El autor continúa en 43, 2-10 con la descripción de los cuerpos celestes. En 43, 6-7 se describe el cuarto día de la creación  con la mención a la luna y en 43, 8c-10b a  las estrellas (Gn 1,14.16.17). Ben Sirá vuelve a otros temas de los cielos, como el arcoíris, los rayos, las nubes, los huracanes y la nieve, todo para después llevar al lector a la creación de los vegetales (43,22), el tercer día de la creación (tb en relación a Gn 2, 5). Luego pasa al quinto día de la creación, con la descripción de las criaturas del mar que nos llevan a Gn 1,21. 

El himno termina en Eclo 43, 30-33: Los que alaban al Señor, eleven la voz,    esfuércense todo lo que puedan, que aún queda más, los que glorifican al Señor, redoblen las fuerzas, y no se cansen, porque nunca acabarán. 43,31: ¿Quién lo ha visto que pueda describirlo?, ¿quién lo alabará como él es? 43,32: Quedan cosas más grandes escondidas, sólo un poco he visto de sus obras. 43,33: Todo lo ha hecho el Señor, y a sus fieles les da sabiduría. El autor nos recuerda que nuestra sabiduría es limitada, que no podemos alabar apropiadamente a Dios porque no somos capaces de entender lo intrincado de la creación. La sabiduría, al final de cuentas, es un don de Dios, recalca el autor tal como ya lo había hecho en el capt. 24. Y es que el esquema se repetirá: la sabiduría es el don de Dios para su pueblo de Israel, más específicamente para los justos que encarnará Simón el sumo sacerdote (capt 50). En otras palabras, el proceso de creación no culmina al séptimo día, sino que después veremos como la sabiduría deambula buscando un lugar donde habitar. Ese es el culmen del proceso creativo, cuando Dios la envía habitar entre el pueblo de Israel y en el tabernáculo.  Todo esto llevado al culmen en la persona de Simón (y eventualmente sus sucesores) quien cumple las promesas sacerdotales y reales que Dios había hecho al pueblo.  Para más detalles: Creation, Covenant and the Beginnings of Judaísm p.46-51.