Despidiéndome de Novosibirsk

Después de tres años y un poco más en la "capital" de Siberia, voy partiendo a Salamanca, España, por cinco meses para completar mi formación como Jesuita. Pasaré por Viena, como es ya costumbre, a hacer mi retiro de la oración de Jesús. A mi regreso recibiré un nuevo destino...de todas maneras en tierras de la ex URSS, pero no sé en dónde. En realidad me da igual. Les agradezco mucho su compañía, apoyo, y oraciones. Siento que este tiempo me he hecho cada vez más sacerdote, monje (¡un monje jesuita!) y más oriental. El vivir tan lejos de tu lengua, tus lugares y tu gente (tantos países...tantos años) hace que vaya aprendiendo poco a poco lo que a todos nos enseña la vida sea donde sea que nos encontremos. Goza del encuentro con la gente, especialmente con los que amas, pero no te quedes atado a ellos.  Déjalos partir. No los necesitas para ser feliz hoy. No lo necesitas para ser alguien. Sólo ámalos, y suelta todo lo demás. Fueron grandes momentos. Los disfrute. El monje va aprendiendo poco a poco a vivir y nutrirse de la soledad y de la presencia constante de Dios. Amar desde la libertad. Sin esperar nada de nadie. Sin pedirle nada a nadie. Si lo te lo quieren dar, estupendo. Por lo pronto regresar a la presencia de Dios, una y otra vez, a su nombre constantemente. Desde donde sea...desde tu dictador, desde tu pecador, desde tu santo, desde tu perfeccionista....da igual, lo importante es volver a la unidad de la presencia de Dios. Especialmente para aprender a escuchar y dejar al otro ser verdaderamente otro.

En esta nueva etapa que inicio quiero definir mi blog como EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y ESCRITURAS. Seguiré poniendo entradas relativas a este tema. Agregaré, además,  un podcast al mes, que os ayude a sintetizar de manera sencilla distintos artículos. Por lo demás estáis invitados a visitar mi web de podcast: Experiencias Religiosas y Escrituras. La siguiente entrada os la enviaré ya desde España.