El Propósito divino de la Alianza Mosaica

El propósito divino de la Alianza mosaica (Ex 19,5-6) se explicita en el medio de una serie de movimientos de Moisés, ascendiendo (19,3.8.20) y descendiendo (19, 7.14.25) de la montaña. La estructura literaria de Ex 19 es la siguiente: 
1) Tiempo y espacio (19,1-2)
2) El propósito divino de la Alianza (19,3-8)
3) La preparación humana para la Alianza (19, 9-15)
4) La revelación de Yavé en el Sinaí (19, 16-25)
En 19,1-25 vemos una estructura quiastica que enfatiza el centro de la misma como la más importante. El tema central es el propósito divino en la Alianza mosaica (19, 3-8). El v.4 describe brevemente la historia de la relación entre el pueblo y Dios. Los vv.5-6 propone una relación de completa fidelidad y obediencia de Israel como vasallo de Yavé como un gran Rey, además de la mención de ciertas bendiciones. Los vv. 7-8 el pueblo manifiesta su consentimiento a esta propuesta. Veamos el v.4: Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado sobre alas de águilas y os he traído a mí. Este tomar al pueblo sobre alas de águilas hace relación al cómo Dios había llevado a Israel después de liberarlo de la esclavitud.  Y es que Dios había conducido al pueblo por el desierto, un pilar de fuego los amparaba de noche, y una nube de día, cuando arreciaba el hambre entonces se alimentaban del maná que había caído del cielo. De este modo Dios los había traído hacia sí mismo, aduciendo más a una relación estrecha que a un lugar. Los vv. 5-6 dicen: Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa." Éstas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.  Aquí el condicional específica la obediencia absoluta a las estipulaciones de la Alianza. El infinitivo absoluto   אִם־שָׁמ֤וֹעַ  enfatiza lo imperioso que resulta el observar esta Alianz ¡ahora!( וְעַתָּ֗ה). Como resultado de esta obediencia el pueblo la pertenecera a Yavé de dos formas distintas: como el tesoro especial del rey (1Cro 29,3; Ec 2,8) y como un reino de sacerdotes y una nación santa.  Estas expresiones, "tesoro personal", "reino de sacerdotes" y "nación santa" están diciendo la misma cosa pero desde distintas perspectivas. La expresión  סְגֻלָּה para referirse al tesoro o poseción es la misma palabra que encontramos en 1Cr 29,3 para hablar de las poseciones de oro y plata del rey David. También en Ec 2,8 encontramos esta palabra para hablar del tesoro personal del rey. Esta expresión dice también relación con el ser hijo definido a través de un servicio devoto (John A. Davies, Royal Priesthood p. 53). Y así cuando Dios llama a Israel a ser su tesoro personal está haciendo referencia no sólo a una poseción muy querida, sino también a una relación devota de un hijo para un padre. Y esto nos lleva de nuevo a Gn 1,26-28 donde el rol adámico, ahora heredado por Israel, es el servicio devoto de un hijo a un Rey a través de una relación de Alianza.  Por otro lado, tenemos las expresiones reino de sacerdotes y nación santa que han de considerarse como juntas. Los sacerdotes son los consagrados que se acercan a Yavé devotamente para servirlo. Esto es igual a como se sirve al Rey en su corte. El culto y descripción del tabernáculo en Ex 25-31 y 35-40 es una réplica de esta ideologia tan extendida en medio oriente de este servicio divino en el templo. El término reino es paralelo al de nación, mientras que el de sacerdotes al de santa. Y de nuevo tenemos a Adán cuyo mandato era también servir a Dios como sacerdote en Su santuario (jardín del Edén). Dios, como todos los reyes en la ideología de medio oriente, es el Rey que construye el tabernáculo (Ex 25-40). La devoción de Israel se manifiesta, como hemos visto en otra entrada, a través de la circuncisión (Dt 10,12-13.16). Respecto a la santidad de Israel, más que significar el estar separado de otros pueblos, es el estar consagrado o devoto a Yavé. Los mandamientos de Lv 19-20 se fundamentan en el hecho que Yavé es Santo (Lv 19, 2; 20,26) e incluyen la preocupación por el extranjero y el pobre, el ciego y el sordo. De hecho en la sección de los juicios (Ex 19-24) hay una preocupación por los huerfanos y las viudas (Ex 22, 23), lo mismo que Dios se preocupa por los derechos de los esclavos (Ex 21, 2-11).  Y por último no olvidemos que Israel tiene también una misión en relación a los otros pueblos de la tierra, llevarlos a la presencia de Dios. En términos generales, y para terminar, el propósito de la Alianza es realizar lo que habíamos visto en Gn 1, 26-28 y Gn 122,1-3 a través del pueblo de Israel como nación de sacerdotes. Dios está estableciendo su Reino a través de la Alianza. Esto bien lo compredieron algunos autores neotestamentarios, así la Iglesia es llamada un reino de sacerdotes y una nacion santa (1Pe 2,9-10). Al mismo tiempo en Ef 2,15 Dios ha unido a judíos y no judíos en su nueva humanidad (Adán).    p. 1348