Judas Tomás, otro hermano de Jesús


La literatura que se desarrolló en torno a Santiago no es la única que se relaciona, por lo menos en un comienzo, con un hermano de Jesús. Lo mismo sucedió con los libros que se adjudican a Judas Tomás. Vamos por parte. Además de Judas Iscariote encontramos entre los doce apóstoles a un Judas (hermano o hijo) de Santiago en Lc 6,16 y Hch 1,13. ¿Hermano o hijo de cuál Santiago? No lo sabemos. Nuestras fuentes no son claras al respecto. Es interesante constatar que Marcos y Mateos no nombran a Judas entre los doce, pero si nombran a un tal Tadeos que la tradición ha relacionado con Judas para distinguirlo del Iscariote (Mc 3,18; Mt 10,3). Por otra parte, en la presentación del remitente de la Carta de Judas leemos: Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago. Por último, en Mc 6, 1-5 (Mt 13,53-58) se nombra entre los hermanos de Jesús a un tal Judas. Por lo tanto, aunque no hay absoluta claridad por la diversidad de fuentes, podemos afirmar la posible existencia de una tradición muy antigua que habla de un tal Judas hermano de Jesús y de Santiago. Sin embargo, nada nos dice de una unión entre este personaje y Tomás.

Respecto a Tomás, éste aparece en la lista de los doce apóstoles en Mt 5,3; Mc 3,18; Lc 6,15, y Hch 1,13. Juan en 11,16 lo llama Tomas el mellizo (didimo). Lo interesante es que una versión de 14,2 del Evangelio de Juan (la versión siriaca curetoniana) habla de Judas Tomás. Por otra parte, el dicho 1 del Evangelio de Tomás habla de las palabras secretas que pronunció Jesús el viviente y que Judas Tomás el mellizo (didimo) consignó por escrito. En los Hechos apócrifos de Tomás especifica hablando de Judas Tomás el mellizo del Señor.

A partir de estos datos algunos autores señalan que en un principio al nombre de Judas se le agregó el sobrenombre de Tomás para diferenciarlo del Iscariote, y que éste era el hermano de Jesús. No lo podemos saber con certeza. Lo mismo se podría decir de Tadeos como el nombre de Judas para diferenciarlo del Iscariote según la lista de los discípulos de Mateos y Marcos. Lo que sí es cierto es que de manera bien temprana una rama del cristianismo identificó a Judas hermano del Señor con Tomás o el mellizo de Jesús, y que ha partir de esta tradición nacieron varios documentos muy reveladores de la historia del cristianismo en Siria y Persia: El Evangelio de Tomás, los Hechos apócrifos de Tomás, y el Libro de Tomás el atleta.

¿Pertenecen todos estos documentos a un mismo grupo de comunidades? En otras palabras, ¿podemos hablar de un cristianismo tomasiano? Se discute al respecto. Personalmente no lo creo. No se puede negar las similitudes entre estos escritos, como tampoco podemos omitir las diferencias. Más apropiado es pensar un término medio. La figura de Tomás fue muy importante especialmente en una región determinada: la Siria y la Persia cercana a Odesa. Desde allí, y con un background similar, surgieron sucesivamente estos escritos, cada uno desde distintas comunidades y respondiendo a problemáticas diferentes. Vale la pena en la siguientes entradas introducir algo de estos escritos.