Ev de Tomás, el Qumran y la Gloria de Adán


La temprana teología siríaca reflejada en el Evangelio de Tomás y posteriormente desarrollada en textos como Los hechos de Tomás, Libro de Tomás el Atleta, El himno de la perla, y El evangelio de la infancia de Tomás no se funda en la muerte vicaria de Cristo. No se enfatiza ni el pecado ni la expiación. La salvación se entiende como el retorno al estado original previo al pecado. No hay una ruptura o separación radical entre Dios y el hombre. De hecho, aunque vive en el mundo de las tinieblas el ser humano es invitado a encontrar su verdadera identidad divina en la condición adámica previa al pecado. Como reflejo de la realidad divina, esta condición es luminosa y gloriosa. Esta aproximación no es extraña en el judaísmo del tiempo de Jesús. Encontramos varios ejemplos de esta misma teología en los escritos del Qumran. En primer lugar en las Palabras de los luceros (4QDibHam (4Q504, 506) que es un texto pre-qumrámico de carácter litúrgico para ser rezado cada uno de los siete días de la semanas. La oración del primer día está probablemente contenida en 4Q 504 fragment 8 sigue a Gn 1,26 y dice así: [A Adán] nuestro padre, lo modelaste a la imagen de tu gloria [...] [... un soplo de vida] soplaste en su nariz, e inteligencia y conocimiento [...] [...en el jardín del Edén, que tú habías plantado. Lo hiciste dominar [...] [...] y para que marchase en una tierra de gloria [...] (Trad. F. García Martínez). Tal como llama la atención C. Fletcher -Louis (All Glory) la frase de Gn 1,26 a nuestra semejanza ha llegado ser a la imagen de tu gloria ( כדמות כבוד[כה )". Lo que estaría detrás de este cambio es la expresión de Ezekiel 1,28 ( מראה דמות ככור יהוה ) lo que implicaría que la gloria de Adán de acuerdo a 4Q504 frag. 8 es la que ocupa Dios en su Trono de acuerdo al contexto de Ezk 1. Esta no es una identificación absoluta puesto que Adan es modelado a la imagen de la Gloria Divina (ב ). Pero hay más. Esta imagen de Adán creada para que marchase en una tierra de gloria (linea 7) bien puede estar influida por Ez 28,14: yo te puse en el santo monte de Dios, en medio de piedras de fuego has andado. Esto nos lleva a la creación de Adán en el contexto del sacerdocio y del Templo celestial.

Un segundo texto que habla de la gloria de Adán cuando fue creado está en 1QS 4,22-3 donde se menciona que el modo perfecto ( תמימי דרך ) fue escogido para la Alianza eterna y desde allí existirá toda la gloria de Adán ( להם כול כ ב ו ד אדם ) y no abrá defecto. También en 1QHodayot
4:14-15 [17:14-15] leemos: [Tu proteges] a quienes te sirven en la fidelidad, para que su descendencia esté antee ti todos los días. Tú suscitas para elllos un nombre [eterno] [perdonándoles todo ] pecado, expulsando de ellos todas sus perversidades, dándoles en heredad toda la gloria de Adán ( להנחילם בכול כבוד אדם ) y la abundancia de días (F. García Martínez). En estos salmos se suele enfatizar una mirada pesimista a la naturaleza adámica, subrayando su carácter de polvo y arcilla. Esto porque de acuerdo a estos salmos Adán en Gn 2,7 todavía no ha entrado en el Paraíso. Esto sucede sólo 40 días después de la creación de Adán (Jub. 3:8-14, cf. 4Q265 7 ii 11-17). La entrada de Adán en el paraíso se convertirá en el paradigma de la inclusión de Israel en el Templo y en la santidad que Dios le concede a su pueblo. Esto supone lo que en varios textos se repite, la ecuación entre el santo de los santos y el Jardín del Edén (esp. Jub. 8:19). Por lo tanto en los Hodayot se expresa el movimiento desde la creatura de polvo y arcilla a la más exaltada posición de Adán en el Jardín de Gloria con todas las connotaciones litúrgicas que tiene. Este modelo está detrás del pasaje ya visto de l Q H a 11:19-23 donde aquel formado del polvo (Gn 2,7) es tomado a la asamblea de los hijos del cielo. En la linea 21 Dios ha purificado ( םהרחה ) el espíritu depravado de la gran ofensa. En el contexto del Qumran, como en la biblia Hebrea (Lev 11:32; 13:34, 58; 14:8-9 etc. . .), el lenguaje relacionado con la purificación ( טהר/יי ) tiene claras connotaciones rituales. En la linea 20 el salmista conoce que allí existe un migveh (esperanza) ( מקו ד ) para aquel a quien Dios creó del polvo. La palabra מ ק ו ד también se puede traducir como piscina o fuente haciendo alución a los ritos purificatorios (Gn 1:10; Gn 1:9 de acuerdo a 4QGenh l y a 4QGenk; Ex 7,19; Lev 11,36; Sir 50,3). La Regla de la Comunidad y el Documento de Damasco atestiguan la importancia de dichas piscinas en la vida comunitaria (1QS 3:4-6; CD 10:11-13), como también lo hace Josefo (B.J. 2:129—32; 138; 149-50; 160-61). Cuando l Q H a 11:19-23 y 1QS 3:8-9 se leen juntos, cada uno con su específicidad literaria, podemos entender la función de los ritos purificatorios: conversión y vida para descubrir la naturaleza gloriosa y adámica. El justo ha sido tomado de este mundo de polvo y arcilla y es levantado a la arquetípica gloria adámica. En este movimiento los ritos purificatorios y la liturgia juegan un rol fundamental.
También en el Documento de Damasco, donde la comunidad re-escribe la historia de Israel desde su particular perspectiva, el grupo llega a ser el verdadero Israel para el cual es construida una casa segura ( 3 : 1 9 ) ( ב י ת נאמן ). Estos son los que cumplen la Alianza para la vida eterna y toda la Gloria de Adán ( 3 : 2 0 ) ( וכל כבוד אדם ). Israel es también mencionado como los penitentes ( טבי ) de Israel, o los que han retornado. Una referencia similar encontramos en 4QpPsa (4Q171) 3:1-2 donde el resto ha retornado del desierto ( שבי המדבר ) para vivir por mil generaciones en la salvación y sus descendientes para siempre van a poseer toda la herencia de Adán (כול נחלת אדם). Todos estos ejemplos se refieren, más que a una visión futura trascendente, a una antropología que nace de la verdadera identidad humana al modo como las comunidades tomasianas entienden al hombre. Lo que se está afirmando es que la comunidad del Qumran ya en el presente posee todo lo que Adán tuvo antes de partir del paraíso. Esto se fundamenta principalmente en una teología del templo expresada en textos como Sirac 49,16-50,21.26 donde Jerusalén, el Templo, su culto y el sacerdocio poseén toda la gloria de Adán en cuanto representan como espacio el orden y la armonía de la creación en sus orígenes. El tema cultual se puede observar en textos como CD 3:20 (cf. CD 3:12-4:4) y 1QFI4:15'.

Otro texto que se refiere a la humanidad divinisada al modo de Adán es 4Q381 (4QNon-Canonical Psalms B). En el Fragmento 1 de estos salmos pseudográficos contemplamos la creencia que cuando Adán fue creado los ángeles fueron hechos para servirle e incluso adorarle. Leemos: Hizo un hombre para vosotros [...]Porque él es aquel [cuyas pala]bras ellos guardan [...] que es para todo los hijos de Israel [...] Que tu mano te salve, pues la fuerza de Dios [...] haciendo el bien y odiando a los impíos. ¿Hasta [cuando...] os complaceréis en hacer el mal? A menos que el injusto perezca [...]. Todos estos textos nos muestran como la idea de la gloria de Adán ya estaba presente en el judaísmo y que desde allí pasó a las comunidades tomasianas. Para más detalles. C. Fletcher-Louis, All the Glory, p. 91-103.