El superar la condición femenina como ideal en la Antigüedad (ejemplos)


En la literatura Antigua la transformación del creyente se expresa de distintas maneras. Una de ellas es a través del uso del lenguaje de género (masculino-femenino). Lo que se enfatiza en los siguientes ejemplos es la transformación desde la deficiencia femenina a la superioridad masculina. Veamos algunos ejemplos: En el Segundo Tratado del Gran Set (NHC VII, 2) Cristo exhorta a sus seguidores: “No seáis como mujeres para que no deis a luz al demonio con sus siblings: los celos y la división, el enojo y la rabia, el miedo y la mediocridad y el vacio y el deseo no existente” (65, 24-31). En el Apocalipsis de Pedro (NHC VII, 3) el autor divide a los cristianos en diversas categorías de acuerdo a su nivel espiritual y dedicación. Los pequeños, a quienes se les ha dado almas inmortales, son llamados la fraternidad de los realmente existentes; mientras que aquellos a los que se les ha privado de almas inmortales, representan solo una imitación de los hermanos, y son llamados las hermanas. En las Enseñanzas de Silvano (NHC VII, 4), hablando sobre las personas que han abandonado el control sobre sus mentes (nous) en sus vidas, se nos dice que han perdido su masculinidad y se han tornado femeninos llegando a convertirse en físicos (cristianos inferiores) (93.9-15). En el Zostrianos el autor exhorta a los creyentes: Huid de la locura y la debilidad femenina y elegid la salvación masculina (131.5-8). Didumus el Ciego habla de la madurez espiritual de los cristianos en los siguientes términos: En el orden de la realidad perceptible uno no puede cambiar su naturaleza, pero en el orden espiritual sí puede….Aquel que ha nacido como mujer puede algún día crecer y llegar a ser un varón (Fr. in Gen. 63 ). Todos estos ejemplos usan el lenguaje de género en términos simbólicos para referirse a lo pasional, perecedero, inestable como algo deleznable (lo femenino); mientras que el control (apatía), lo imperecedero, estable como algo que emular (lo masculino). Ahora bien, este lenguaje no es sólo exclusividad cristiana de influencia griega, también podemos mencionar el ejemplo del libro judío José y Asenet en donde la conversión y transformación de esta última es descrita por un ángel en los siguientes términos: tú eres ahora una virgen, y tu cabeza es como la de un hombre joven. Para más detalles: Metamorphoses p. 233-235