Metatrón, el Joven



Uno de los títulos de Metatron en el 3Enoc es el del Joven que tendría relación con las tradiciones Adámicas y sacerdotales. En 3Enoc 2,2, cuando Metatrón conduce a Rabí Ismael a los cielos, leemos: Entonces los ángeles del Carro-Trono, los ardiente ofanim, y los querubines del fuego devorador le preguntaron a Metatrón:Joven, ¿por qué has permitido a un nacido de mujer venir y contemplar el Carro-Trono? ¿De qué nación es éste hombre? ¿De qué tribu? ¿Cuál es su carácter? Metatrón respondió: Él es de la nación de Israel, la que el Santo, bendito sea, elegió entre setenta naciones para ser su pueblo. Él es de la tribu de Leví que presenta ofrendas a su Nombre. Él es de la familia de Aarón, la que el Santo, bendito sea, eligió para servir en su presencia y en cuya cabeza el mismo pusó la corona sacerdotal en el Sinaí. En ese momento comenzarón a decir al unísono: Éste es ciertamente fuerte para contemplar el Carro-Trono, como está escrito, feliz es la nación sobre la cual esto es verdad, feliz es la nación de la cual Dios es el Señor. En este texto Ismael puede superar la distancia entre lo humano y lo divino a través de su ascendencia sacerdotal.

En 3Enoc 4,1-10 leemos: Rabí Ismael dijo: Yo le dije a Metatrón: Tú eres más grande que todos los principes, más excelso que todos los ángeles, más amado que todos los ministros, ¿por qué, entonces, en las alturas ellos te llaman el joven? Él contestó: Porque yo soy Enoc, el hijo de Jared...el Santo, bendito sea, me ungió en lo alto como principe y gobernante de los ángeles guardianes. Entonces, tres de los ángeles guardianes, Uzzah, Azzah, y Azael vinieron y presentaron cargos contra mí en los cielos. Ellos dijeron frente al Santo, bendito sea: Señor, acaso no te aconsejaron bien los primigenios cuando te dijeron que no crearas al hombre...(Ver también Midrás de Shemhazai y Azael 2; Zohar III207b-208a). En un momento todos se levantaron para ir a mi encuentro y se postraron delante de mí diciendo: Bienaventurado tú, y bienaventurado tus padres, porque tu Creador te ha favorecido. Porque yo soy el más joven en su compañía, y el más joven en días, meses y años. Por eso me llaman el joven. En este texto, como en la Vida de Adán y Eva en relación a Adán, los ángeles rehusan adorar a Enoc. Como finalmente se da a entender que los ángeles reconocen su grandeza, Enoc se presenta como el segundo Adán. Por otra parte, tanto en 3Enoc 2,2 como en 4,1-10 la oposición de los ángeles a R. Ismael y Enoc tiene relación al celo entre la separación de lo celestial con lo humano. División que es superada a través de la naturaleza sacerdotal de R. Ismael en 2,2 y en la vindicación que hace de Dios de Enoc en 4,1-10.


También en 3Enoc 3,2 el héroe le contesta a R. Ismael: Yo tengo setenta nombres, cada uno de ellos corresponde a las setenta naciones del mundo, y todos ellos están basados en el nombre del Rey de reyes de reyes, como sea, mi Rey me llama el Joven. Esto quiere decir que Metatrón es conocido a través de diversos nombres según sea el rey de la nación que le invoque, sin embargo, Dios le llama el Joven. Para más detalles: A. Orlov, The Enoch-Metatron Tradition (TSAJ, 107; Tuebingen: Mohr-Siebeck, 2005), pp. xii+383.