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Las tradiciones sobre Melquisedec en los manuscritos del Qumrán (García Martinez), Resumen


A continuación presento un resumen de un artículo de F. García Martínez: "Las tradiciones sobre Melquisedec en los manuscritos del Qumrán", Biblical studies on the Web, Vol.81, 2000. Este artículo me parece especialmente interesante porque profundiza un tema que he trabajado mucho este último tiempo: cómo ciertos héroes veterotestamentarios (Enoc, Abraham, Moisés), en este caso Melquizedek, desarrollados por la literatura apocrifa y del Qumrán, son el marco adecuado para entender la primera reflexión cristiana sobre Jesús.

En los escritos del Qumran Melquizedek no aparece mucho. En 1QapGen XXii, 12-18, en el contexto de la re-escritura de Gn 14, se precisa la identificación de Salem con Jerusalén, y la del Valle del Rey con Beth ha -Kerem, además de especificar que es Abraham quien paga el diezmo a Melquizedek. Luego aparece dos veces en los Cánticos del sacrificio sabático pero un contexto incierto debido a lo fragmentario del texto. En todo caso es presentado como un ángel y como un sacerdote: [Melqui]zedek sacerdote en la asamb[lea de Dios] (4Q401 11,3), y los jefes de los príncipes de los sacerdocios maravillosos de Melqu[izedek] (11Q17 ii 7). De manera extraña Melkizedek no aparece en un conjunto de textos que versan sobre su enemigo en los cielos, Melkiresha´ (4Q´Amram; 4Q280; 4Q286). Donde sí aparece de manera prominente como figura central es en 11Q13, escrito que dataría de mediados del I a.c., donde se describen los sucesos que acontecerán en la primera semana del jubileo que sigue al jubileo noveno o, lo que es lo mismo, al final del jubileo décimo (ii 7), en el contexto de la salvación final. Este escrito, en su primera parte, está basado en Lev 25 en lo concerniente al año jubilar; en Dt 15 en lo que se refiere al año de remisión; en los Salmo 7 y 82 en relación al juicio divino; luego, en la segunda parte, explica Is 52 con respecto a la liberación de los cautivos. La primera parte presenta a Melquizedek como una figura celestial al cual se le aplican expresiones como la heredad de Melquizedek (ii 5), el año de gracia de Melquizedek (ii 9) que son aplicadas en la Biblia a Dios mismo, otras como los hombre del lote de Melquizedek (ii 8) que en los textos del Qumram también se aplican a Dios. A pesar de esta identificación de Melquizedek con Dios, en ii 13 se distinguen claramente: y Melquizedek ejecutará la venganza de los juicios de Dios. Además el oponente de Melquizedek es Belial con todas sus huestes ángelicales que nos llevan al dualismo de la Regla de la comunidad (1QS iii-iv). Por lo tanto, Melquizedek aparece como un ser celestial de naturaleza excelsa, cuasi divina, que está a la cabeza de los ejércitos celestiales, que es jefe de todos los ángeles y los hijos de Dios, y que dirige la batalla contra Belial y sus huestes. En ese sentido Melquizedek tiene las mismas características del Principe de la luz de acuerdo a la Regla de la comunidad y el Documento de Damasco; y las del arcángel Miguel según la Regla de la Guerra. Aún así este personaje nunca abandona sus características reales ya que no solo domina a las huestes celestiales y a los hijos de la luz, sino que ejerce potestades judiciales (ii 9-10; ii 11-12) en contra de los ángeles que han favorecido la injusticia entre los hombres siguiendo al Salmo 82 y 7. Melquizedek como Rey es quien lleva a cabo la venganza divina (ii 13), y al mismo tiempo, como Sumo Sacerdote es quien expía por los pecados (ii 8) precidiendo el Yong Kipur escatológico. Pero aún más, Melquizedek es también el salvador en el período escatológico de los hombres de su lote inaugurando el año de gracia y el día de la paz eterna. Todo lo anterior nos lleva a decir que las funciones del héroe son esencialmente mesíanicas, aunque no se explicite propiamente el término. Se trataría de un mesianismo celestial extraño a la tradición bíblica, pero familiar a la cristiana o a escritos como las Parábolas de Enoc y el Cuarto de Esdras. Además de este mesianismo celestial encontramos la idea del mesías como mensajero también muy parecido a lo que veremos en el posterior cristianismo. Esta imagen se funda en la segunda parte de 11QMelq (ii 15-16) que a su vez desarrolla el texto de Is 52,7: que bellos son sobre los montes los pie[s] del mensaje[ro que a]nuncia la paz, del men[sajero de bien que anuncia la salvaci]ón, [di]ciendo a Sión: tu Dios [reina]. Cada uno de estos elementos son interpretados de manera independiente y poco clara, así el mensajero de bien puede denotar al Maestro de la Justicia histórico y escatológico que tiene como tarea explicar el significado secreto de la Torá (Milik), o bien a dos profetas, uno el maestro y el otro el escatológico siguiendo a Am 5,26-27 // CD vii 13-viii (F. García Martínez); los montes representan a los profetas bíblicos, etc. También aquí encontramos una resonancia clara al aspecto mesianico como mensajero que posteriormente veremos en la reflexión cristiana sobre Jesús.