La transformación angelical de Asenet


En la novela José y Asenet, además de José y Jacob, Asenet también presenta razgos angelicales una vez que se va transformando de una mujer pagana a la esposa de José. En un momento se nos dice que ella trajo agua pura desde la fuente y la derramó dentro del baño. Asenet vio su rostro reflejado en el agua. Y éste era como el sol y sus ojos como la estrella del alba (ver 4Q541 9. i. 2-5) y sus mejillas como los montes de Altísimo y rojas como la sangre de un hombre, sus labios como rosas que florecen, sus dientes como hombres en linea dispuestos a la lucha, y sus cabellos como una viña prospera en el paraíso de Dios, su cuello como un ciprés, y sus pechos como montañas del Altísimo (18,9). No sólo las referencias a los motivos presentes en el místico Cantar de los cantares nos hablan de la transformación de Asenet, también las multiples referencia al sol y a la estrella del alba nos transmiten su naturaleza angelical. Ésta se confirma cuando estudiamos la primera reacción de quien se encuentra con ella: cuando la vio se sorprendió y quedó sin habla por un largo tiempo, se llenó de temor y exclamó: ¨¿qué es esta gran y fantástica belleza?¨ (18,11). En Tob 12, 11-22 aprendemos que ésta es una típica reacción ante una angelofonía. Por último, también se explica la naturaleza angelical de Asenet cuando, después de indagar el nombre del ángel que la visita, le ofrece para comer miel de un panal grande y blanco como la nieve y lleno de miel, la cual era como el rocío del cielo y su aroma como aliento de vida (16,8). Posteriormente el ángel le dice a Asenet que el panal está lleno del espíritu de vida y que fue hecho por las abejas del paraíso (alusión a los ángeles) para el deleite del rocío de las rosas de vida que crecen en el jardín de Dios. Agrega que todos los ángeles comen de él, y todos los escogidos de Dios, y todos los hijos del Altísimo, porque éste es el panal de la vida y quien coma de él no morirá nunca (16,14). Demás está agregar que Asenet come de esta miel que el propio ángel le da. Tal como señala G. Brooke, todos estos elementos transformativos de José y Asenet, parecen, a primera vista, tomados de la cultura greco-romana que tanto influye en el judaísmo y cristianismo primitivo. La divinisación de los héroes era un motivo utilizado en la antigüedad. Pero hay más. La transformación angelical de los protagonistas tiene claros paralelos en la literatura Hejalot, especialmente en la transformación de 3Enoc, y en la apócrifa como 2Enoc. Ahora bien, junto a las similitudes que apuntan a la transformación del justo en un ángel, también hay que advertir las diferencias. La transformación en José y Asenet no se produce como resultado de un viaje celestial, sino que es el resultado de una vida justa, en el caso de José y Jacob; y de una vida de arrepentimiento y de la visita de un ángel, en el caso de Asenet. También cabe destacar que en el caso de Asenet se trata de una mujer quien se trasnforma en ángel. Aunque existen algunos paralelos (Eva en La vida de Adán y Eva; las hijas de Job en El testamento de Job) no deja de ser extraordinario. Para más detalles: Men and Women as Angels in Joseph and Aseneth , George J. Brooke, Journal for the Study of the Pseudepigrapha 2005; 14; 1. Me sorprende y emociona cómo en la antigüedad se enfatiza una y otra vez la experiencia religiosa como transformadora, y la naturaleza angelical como la verdadera identidad o aspiración humana.